En los años 60, Cesare Terranova fue el primer juez en señalar que la mafia no eran delitos aislados, sino un sistema de poder infiltrado en la política y la economía.
Desde el siglo XXI, crisis globales afianzaron una política del miedo que recortó derechos y debilitó la democracia; en América Latina, el narcotráfico reactiva viejas injerencias.